Braille para bebés?

Discapacidad. Un revolucionario método inclusivo enseña braille desde bebés

Los 400 profesores de toda España que tienen en el aula a algún niño con discapacidad visual contarán a lo largo de este curso con una innovadora herramienta. Se trata de ‘Braitico’, un revolucionario proceso de alfabetización ‘made in Spain’ con el que los niños pueden descubrir el braille de manera lúdica, cercana y sencilla.

Elías, Hayden y Naiara son tres niños que aprenden y se divierten con este método en el Centro de Recursos de la ONCE de Moratalaz (Madrid). Sentados en la biblioteca de estas punteras instalaciones, los pequeños interactúan con agilidad con sus profesores y sus materiales: cuentos, fichas, plantillas, cartillas cuidadosamente elaboradas en braille y en texto, con ilustraciones, colores, relieves y texturas adecuadas según la edad.

Naiara, con el material más avanzado, trabaja con soltura en el ordenador. En su caso, el ‘Braitico’ utiliza como ratón una tableta digitalizadora como las de los diseñadores gráficos, sobre la que se colocan las plantillas en braille que los niños leen. Al presionar con el lápiz sobre ellas, el sistema las procesa para interactuar, siguiendo las pautas de cada ejercicio, también accesible de forma sonora y en las guías didácticas del profesor.

Para Elena Gastón, maestra y coordinadora del Grupo de Didáctica de Braille de la Comisión Braille Española, este novedoso sistema va “más allá de leer o escribir braille”. “Es un sistema de alfabetización”, recalca, que unifica la docencia y ofrece a los profesores un material que hasta ahora se fabricaba cada cual para atender a sus alumnos con discapacidad visual.

En definitiva, la iniciativa va más allá del simple aprendizaje de un código de lectoescritura, pues comienza desde la cuna y continúa durante toda su escolarización y combina una base didáctica y otra neurológica, acompañadas de nuevas tecnologías e innovaciones educativas.

BRAILLE DESDE EL BIBERÓN

El proyecto, auspiciado por la Comisión Braille Española, se divide en cuatro módulos, según el grado de aprendizaje: ‘Manitas’, para despertar el deseo por conocer el mundo y adquirir experiencias a niños de cero a 2 años; ‘A punto’, que contempla la prelectura y preescritura braille y ayuda a pasar de lo tridimensional al plano a niños de 2 a 5 años; ‘Brailleo’, para pequeños de entre 5 y 8 años que aprenderán a manejarse con este código para mantener su nivel educativo; y ‘Superbraille 4.0’, hasta los 13 años, para afianzar el braille, usarlo con eficacia y placer.

Así, desde ofrecer a un bebé un biberón en el que aparezca la palabra “biberón” en braille para que vaya interiorizando el sistema a través del tacto, hasta familiarizarse con las nuevas tecnologías gracias a un ‘software’ hablado que pueden usar desde los 3 años, el ‘Braitico’ va alternando materiales y herramientas cuidadosamente elaborados por el Servicio Bibliográfico de la ONCE (SBO) y el Centro de Investigación, Desarrollo y Aplicación Tiflotécnica (Cidat), según las etapas de aprendizaje de los alumnos: la línea braille, una tableta digitalizadora, puzles, agendas y libretas, juegos táctiles…

Algo “tan mágico” como una combinación de seis puntos da acceso a todo un universo de información, la educación y el desarrollo personal. “Hacía falta tener una herramienta nuestra, de la ONCE, moderna y actualizada”, explica el director de Servicios Sociales de la ONCE, Andrés Ramos.

“Teníamos distintos manuales pero hacía falta un método moderno inclusivo con el que pudiéramos aplicar las nuevas tecnologías, atractivo, y que fuera para todos, que disfruten los niños ciegos y los videntes y facilitar el trabajo a los profesionales”, agrega, en referencia a que los materiales llamarían la atención de cualquier niño, con o sin discapacidad visual.

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