Arxiu diari: 8 de juny de 2019

Robots y sentimientos (2 videos)

Robots con horario de visita

Los investigadores están preocupados por el apego excesivo hacia sus robots de miles de usuarios, sobre todo, niños

La forma de los robots influye de una manera clara en los sentimientos que generan en las personas que se relacionan con ellos. Por supuesto, los humanos que interactúan con estos objetos mecánicos saben en todo momento que se trata de máquinas, no de seres vivos. Pero si su aspecto se asemeja considerablemente al nuestro, resulta complicado establecer con ellos la misma relación que se mantiene con un simple electrodoméstico.

Por este motivo, el vínculo con una aspiradora Roomba, que no deja de ser un robot, aunque morfológicamente no tiene nada que ver con nosotros, es muy similar al que se construye con una nevera o una lavadora. En cambio, la conexión emocional con los androides es intensa: tienen cara y su cuerpo consta de las mismas partes que el nuestro. Como señala la investigadora Julie Carpenter, “si algo se mueve en nuestro espacio y nos da la impresión de que lo hace con un propósito, pensamos que tiene conciencia y metas internas”.

Cambios en el diseño:

Los peligros de empatizar con las máquinas

En su opinión, las casas están construidas para la gente —o, a lo sumo, para los animales domésticos—, de modo que los robots, para ser eficientes, deben moverse como ellos. Sin embargo, hasta ahora, los ingenieros apenas se habían preocupado por el apego de las personas a estos sistemas. La profesora del Massachusetts Institute of Technolog (MIT, Estados Unidos) Sherry Turkle explica que hay equipos de inteligencia artificial que se muestran como si fuesen “socialmente conscientes”.

No obstante, añade la experta, estas reacciones están programadas. No son ciertas, sino ficticias. No es empatía, solo lo parece. Por esta razón, los usuarios acaban pensando que estos dispositivos “son más inteligentes de lo que realmente son”. En síntesis, como recuerda Turkle, “el amor simulado no es amor”. Fabricantes como Gadi Amit, presidente de NewDealDesign, empresa con sede en San Francisco (Estados Unidos), empiezan a reconocer que este elemento es fundamental en su actividad en la actualidad.

La compañía de Amit ha ensamblado un nuevo robot de entrega de paquetes para Postmates. Es un cubo con ruedas, con un diseño agradable, pero abstracto, con bordes redondeados y luces que indican hacia dónde va a girar. El máximo responsable de NewDealDesign sabe que aun tiene que transcurrir bastante tiempo para que los humanos y las máquinas compartan lenguaje. En cualquier caso, ese instante llegará. “Tal vez en unas décadas”, agrega.

Como es habitual, el trabajo con niños todavía genera más incógnitas y dilemas morales. La startup RoboKind, de Dallas (Estados Unidos), presentó en 2016 un robot llamado Milo, pensado para ayudar a menores con autismo. Cientos de colegios han incorporado este método, que ha servido para orientar en su aprendizaje a miles de escolares. Para evitar que los chavales se encariñen en exceso con Milo, Richard Margolin, cofundador de RoboKind, sugiere que los alumnos no estén con él más de cinco veces por semana, y que no pasen más de media hora seguida en su compañía.